Del macro al micro ecodiseño

Del macro al micro ecodiseño


Por Carolona Tinoco

Comprendí que el problema era global y no local. Las marcadas diferencias sociales, culturales, económicas, así como la violencia y la vulnerabilidad, son sólo algunas de las coincidencias colectivas entre el primer y el tercer mundo, entre una realidad y la otra. Es en serio. Hay que buscar nuevos caminos para afrontar y solucionar situaciones, antes de que estallen.

Penetrar cualquier ciudad del tercer mundo, implica percibir el fenómeno que las ha convertido en icono de representación sociocultural. Inmensas zonas se han desarrollado espontáneamente: las favelas en Brasil, las villas miseria en Argentina, los barrios en Venezuela. Enormes masas de personas aglutinadas sin un plan de diseño, pero con la voluntad de sobrevivir, se han adherido a la topografía y se han edificado a velocidades vertiginosas, con materiales que parecen salidos de la nada. Han construido ciudades paralelas.

Estas zonas no controladas, también denominadas ciudades informales o barrios de ranchos, son invisibles para muchos y forman redes que se superponen y entretejen en la intrincada estructura y en la idiosincrasia de la ciudad venezolana. Son una realidad viva (1) de tejidos humanos, se transforman y no se detienen. Más del 70% de la población venezolana habita en sectores populares.

La contradicción radica en que las características comúnmente atribuidas a estas zonas –insuficiencia de servicios y su dotación, deterioro, pobreza, marginación, violencia-urbana, delincuencia e inestabilidad de la población — nos están afectando por igual a todos tanto en la ciudad formal como en la informal. No hay límites. ¿Podremos transformar los barrios en ciudad? o ¿Es que nuestra visión moderna de la gran urbe se esta transformando en la de una gran zona de barrios? Podremos diseñar ecológicamente para transformar ciudades

Resulta coherente pensar que los barrios “…deben ser considerados como territorios ocupados por seres humanos que al igual que cualquiera de nosotros, requieren una calidad de vida y ambiental digna de su condición de personas”. (2)

“La belleza está en los pequeños detalles, no recurrir a lo faraónico, cuando se trata de resolver un problema de dimensiones humanas” (3)

El catálogo como herramienta de comunicación

Como diseñadores, nuestra respuesta concreta consistió en abordar el tema de la valorización y el mejoramiento de los espacios públicos o nodos. Sistemática y metodológicamente, clasificamos cada uno de los espacios del proyecto y luego los analizamos según los tipos de vías — vehiculares y peatonales –, las pendientes, las formas espaciales, la vegetación, las actividades y los usos. Así, diagnosticamos cada sitio aplicando esta especie de catálogo, el cual proponía intervenciones detalladas en cada caso, referidas a las regulaciones espaciales y ambientales, a las obras de infraestructura, al equipamiento y al mobiliario urbano.

De esta manera, nuestro catálogo fue diseñado como herramienta de comunicación. Se crearon los signos que representaban las clasificaciones de cada tipo de espacio, de equipamiento y de mobiliario urbano. El catálogo actuaba como la librería de opciones que nos permitía establecer un diálogo sobre la base de los elementos espaciales ya existentes o los elementos que sugeríamos.

Nos fundamentamos en la observación y la reinterpretación de soluciones recurrentes en el barrio. Utilizamos, además, cualquier recurso disponible, acudiendo a toda la creatividad a fin de descontextualizar objetos y reciclar materiales existentes de todo tipo.   Propusimos construir, por ejemplo, muros de contención con cauchos (4), hacer mobiliario urbano con las cajas plásticas de vacíos de cerveza, utilizar diversas piezas de desecho de los talleres mecánicos, usar tambores de petróleo como materos o como basureros, o desechos de láminas metálicas como rejas, usar vallas publicitarias como puertas de entrada al barrio. Las posibilidades serían infinitas y se le podría dar continuidad a los diseños. Se trata de “desfamiliarizar” los objetos, trascendiendo su utilización.

La propuesta de recomposición del espacio ya construido de acuerdo con el comportamiento urbano que se observe, deberá desarrollarse necesariamente durante un proceso de interacción con los mismos usuarios. Se trata de soluciones de micro arquitectura que en su conjunto generan un paso seguro hacia soluciones de trazado general o macro arquitectura.

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Para saber más sobre el trabajo de Carolina Tinoco, visita:  www.barbarellamob.com

Foto 1: Proyecto de rehabilitación física de barrios. San Miguel de La Vega, Caracas. Invitado a la VII Bienal de la Habana.



(1) Término acuñado por Teolinda Bolívar en “Contribución al análisis de los territorios autoproducidos en la metrópoli capital venezolana y la fragmentación urbana”. Revista Urbana 23, Caracas, 1998, pag. 54.

(2) Teolinda Bolívar Barreto en su conferencia Avatares en los procesos de habilitación de los barrios populares. Entre sueños y realidades. Casos en San Salvador, La Habana y Caracas.   Tinaco, abril de 2001.

(3) Eugene Ionesco.

(4) Este tipo de construcción con cauchos reciclados ya había sido realizado por el arquitecto Luis Carlos Calzadilla en diversas zonas de barrios.