¿Qué es la construcción sostenible?

¿Qué es la construcción sostenible?


Por Roser Amadó. B01 Arquitectes

La humanidad evoluciona como lento resultado de las condiciones sociales o cambia bruscamente en una revolución. Desde finales del siglo XX se está produciendo una de estas revoluciones, que es el cambio de actitud respecto a los recursos de la Tierra con la aparición del término sostenibilidad.

La Tierra es un sistema abierto en energía y casi cerrado en materiales.

El ser humano necesita degradar energía y utilizar materiales para mantener su vida y la de los sistemas que la soportan. Para evitar que, en el límite, se produzca el deterioro total de los ecosistemas, que implicaría unos equilibrios diferentes de los actuales, con las incertidumbres que representarían de cara a nuestro futuro, se tendría que dirigir la degradación energética y la transformación de los materiales sobre el único flujo de energía que se recibe, el del sol, manteniendo un reciclaje completo de los ciclos materiales.

La estrategia actual en el mundo, basada en el consumo de recursos, que es la que da contenido al término desarrollo, significa un aumento del impacto sobre los sistemas de apoyo, el cual provoca más incertezas en los sistemas de la Tierra. Está claro que para hablar de desarrollo sostenible se tiene que cambiar la estrategia para competir, y esto da lugar a la revolución mencionada.

Hay síntomas de este cambio de mentalidad en todos los campos. Los artistas tienen la capacidad profética de intuir e incorporar en sus obras, de forma inteligente, imágenes contradictorias que indican el futuro. El artista plástico belga Panamarenko, nacido el 1940, ha creado una relación especial con el mundo de la técnica y de la física, insuflando una vida nueva. Una obra particularmente sugerente en este sentido es un esqueleto de pájaro prehistórico, realizado minuciosamente con madera y que tiene incorporadas células fotovoltaicas en las alas.

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Archaeopteryx, de Panamarenko

Es curioso cómo el intento de diseñar con criterios sostenibles pone de manifiesto la pobreza del diseño humano y sus contradicciones. La naturaleza, en la evolución de millones de años, crea la máxima complejidad y riqueza con los mínimos recursos y el máximo reciclaje, mientras que el ser humano hace exactamente el contrario.

El análisis inicial de cualquier proyecto, desde el punto de vista de la sostenibilidad, implica entrar en los conceptos generales de estructura social, integración urbanística y tipologías arquitectónicas.

No se puede hablar de construcción sostenible si previamente no hay una concepción de la obra que sea sostenible. Son multitud los parámetros que habrá que analizar, la incidencia de los cuales es, a veces, contradictoria. Es ridículo pretender decir que un edificio es sostenible porque alguno de estos parámetros lo es, como también la anatema de determinados materiales que, aunque energéticamente son caros de obtener, quizás tienen un reciclaje económico o una fácil reutilización.

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Teatro Nuria Espert, pérgola fotovoltaica de 30.000KWh/año. B01 arquitectes

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Es frecuente confundir la bondad medioambiental de un edificio por el hecho de conseguir su integración visual y estética en el paisaje.

Este es un caso típico de cómo los arquitectos nos dejamos llevar por la tradición estética de nuestra formación, lo que pone de manifiesto la necesidad de una educación ambiental que implique saber valorar adecuadamente todos los parámetros que intervienen en la construcción. Educación que indudablemente se tendría que dar en las escuelas de arquitectura, pero que sólo será eficaz cuando la educación de los niños los haga ser conscientes, desde pequeños, de la importancia de la protección del medio ambiente.

Hoy en día, hay varias herramientas de evaluación del impacto medioambiental de la construcción que intentan llegar a un equilibrio entre el ahorro energético, el ecológico y el medio ambiente, sin privilegiar uno solo de estos aspectos en detrimento de los otros.

Fotos: Teatro Nuria Espert en Sant Andreu de la Barca, por B01 arquitectes